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Beneficios del Yoga durante el embarazo

El yoga es una simbiosis entre la mente, el cuerpo y el espíritu.

Aporta importantes beneficios, entre ellos: Flexibilidad, no solo física, sino también mental ya que desbloquea emociones arraigadas en el cuerpo; Mejora la circulación y estimula el sistema linfático; Afina el equilibrio y el control espacial; Aporta conciencia corporal; Alivia tensiones musculares y, por consiguiente, dolores; Mejora el estreñimiento; Aumenta la capacidad de atención y concentración; Aumenta la tonicidad muscular; Estimula glándulas endocrinas…

Estos beneficios se producen por la posibilidad de hacer fluir la energía por el cuerpo, con el control positivo de la mente y la respiración.

Además el yoga aporta un momento de introspección único, un estar con uno mismo, que nos permite conocer mucho mejor nuestro cuerpo, nuestras limitaciones e iniciar un camino hacia nuevos logros, un reto en cada práctica…

Para la futura mamá también aporta: paz mental y relajación; el desarrollo de pensamientos positivos reduciendo estrés y malestar mejorando la vida intrauterina ya que las emociones positivas generan endorfinas, hormonas relacionadas con la relajación y el bienestar, que recibe el bebé, y que posteriormente intentará buscar después del nacimiento; Trabaja la aceptación y comprensión de los cambios corporales.

También flexibiliza el cuerpo favoreciendo el trabajo de parto; Permite dar un espacio al nuevo ser que llevan dentro; Con la respiración como aliada aprenden a controlar emociones, a conectar con el bebé y comunicarse con él. La futura mamá logra transmitirle a su hijo un estado de paz y felicidad.

La práctica del yoga permite descubrir al bebé como parte activa de su cuerpo desde el primer momento. Con el Yoga permitimos que la transformación de la vida fluya desde la concepción y continúe con el nuevo miembro de la familia.

Nace un bebé…una madre…un padre… El yoga prenatal invita a un espacio mágico donde mamá y bebé refuerzan su vínculo a través del fluir de sus emociones, y del movimiento. Aprenden a parar, escuchar, observar y a mimarse. Sin duda un momento de intimidad y profunda conexión entre ambos.

Flor Bortheiry.

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